sábado, 8 de febrero de 2020

LA MALDICION DE LOS FARAONES

Cuando se habla de Egipto y toda su misteriosa y fascinante cultura es casi inevitable que se nos venga un nombre a la mente, Tutankhamón. Ahora debemos preguntarnos porque este joven y casi ignoto faraón, víctima de lo que podríamos llamar un golpe de estado, ha pasado a la notoriedad. Primero, podríamos decir, porque su tumba fue descubierta casi intacta conteniendo toneladas de oro, marfil y piedras preciosas. Y segundo porque después de la apertura de la tumba comenzaron a sucederse una serie de extrañas muertes entre quienes se habían visto envueltos en dicho descubrimiento, esto dio origen a lo que se llamó la maldición de los faraones. Pero mejor vayamos al principio de la historia, más precisamente al 26 de noviembre de 1922, cuando el egiptólogo Howard Carter y su mecenas Lord Carnarvon procedían a abrir una pequeña brecha en la parte superior izquierda de la puerta. Carter encendió una vela para comprobar que el aire no era tóxico y la introdujo en la abertura, al acostumbrar la vista pudo ver una profusión de estatuas de oro, hermosas vasijas y demás piezas resplandecientes. Quedó sin habla.
 
Carnarvon preguntó:
- "¿Ve Usted algo?" - "Sí, cosas maravillosas" Contestó Carter  


Encontraron 700 piezas en la antecámara y para la apertura de la puerta de la cámara fueron invitadas distintas personalidades y el London Times tuvo la exclusiva de la información. Al entrar se encontraron con un féretro recubierto de oro y pinturas, al abrirlo apareció otro con incrustaciones azules y dentro de éste apareció un enorme sarcófago monolítico, intacto, de cuarzo amarillo. Dentro descansaba el Rey con sus manos y la cabeza recubiertas de oro macizo. El trabajo de catalogar, fotografiar, restaurar y embalar las piezas para enviarlas al Museo de El Cairo fue una tarea que demandó varios meses y que algún protagonista no pudo presenciar..... en vida.
 
Lord George Herbert de Carnarvon
Posteriormente a toda la excitación por el descubrimiento de la tumba Lord Carnarvon decide tomarse unos días de descanso en la ciudad de Asuán. Allí al parecer sufrió una común picada de mosquito en la mejilla izquierda que se infectó después de haberse cortado en esa zona al afeitarse. El cuadro febril empeoraba con el transcurso de los días hasta que finalmente fallece el 5 de abril de 1923 a las 2 menos cinco de la madrugada, con un diagnóstico de septicemia y neumonía. Pero las curiosidades del caso fueron que al momento de morir Lord Carnarvon toda la ciudad de El Cairo sufrió un desperfecto en todo el sistema de iluminación, que a pesar de las investigaciones posteriores quedó como inexplicado. Y en Inglaterra, en la finca de Highclere, a la misma hora del deceso de su amo, la perra de Carnarvon comenzó a aullar y murió de repente. A partir de este momento comienza la leyenda de la venganza del Faraón, según se dice en la puerta de la tumba existía una inscripción que advertía: “Las alas de la muerte golpearán hasta sus descendientes a quienes profanen la tumba del Faraón”. Parece algo imposible de suceder, pero los hechos ocurridos a posterior ponen en duda esto, veamos: al poco tiempo de la muerte de Lord Carnarvon, moría también su hermano menor Aubrey Herbert, de 48 años de edad, quien se suició en un arrebato de locura. Poco después, en Egipto, moría también la Hermana de la Caridad que actuó como enfermera del noble inglés y que le atendió hasta su muerte.


En 1929 moría, de una extraña embolia, el Secretario de Lord Carnarvon, Richard Betkell, cuyo padre, Lord Westenrys, moriría en febrero de 1930 lanzándose al vacío desde un séptimo piso donde vivía, al parecer desesperado por la muerte de su hijo. Dicen sus biógrafos que guardaba en su habitación una jarra de alabastro procedente de la tumba de Tutankhamón. Y para colmo, cuando fue llevado al cementerio, el coche fúnebre que llevaba el cadáver, atropelló accidentalmente a un niño de 8 años y lo mató.Los egipcios vieron en estas muertes lo que pensaban era la venganza del Faraón y la prensa egipcia alimentaba esta creencia. ¿Pero como convencer a millones de personas de lo contrario cuando después sucedía lo siguiente? Muere el Profesor Lafleur del Canadá, que fué el primer científico norteamericano que visitó la tumba de Tutankhamón. Murió en Luxor, de enfermedad desconocida. Regresó a su Hotel, se sintió mal, tuvo un fuerte acceso febril y murió en pocas horas. Su médico no pudo explicarse la causa.Arthur C. Mace, del Metropolitan Museum de Nueva York, que trabajó con Carter en la catalogación y ordenación del Material extraído de la tumba, decidió marcharse de Egipto sintiéndose enfermo. Embarcó para Estados Unidos y murió a bordo, en medio del Atlántico. Lady Almina Carnarvon viuda de Lord Carnarvon murió también por la picadura de un insecto como su marido. George Jay Gould, millonario magnate de los ferrocarriles norteamericanos, muy amigo de Lord Carnarvon, visitó la tumba con Carter. Al amanecer del día siguiente tuvo un acceso de fiebre con síntomas similares a los de su amigo y murió aquella misma noche. Los médicos diagnosticaron "peste bubónica".Evelyne White, egiptólogo, que tuvo gran interés en el examen del sepulcro, cayó en un estado de postración que le hizo padecer mucho. Rechazó los cuidados de los médicos y se suicidó, dejando un mensaje: "Pesaba sobre mí una maldición a la que no tengo más remedio que someterme".Georges Benedite, egiptólogo francés, del Museo del Louvre de París, fué otra víctima notable. Murió de una caída poco después de la visita a la tumba del Faraón. Joel Woolf, industrial, fué expresamente a visitar la tumba del Faraón. Después de la visita embarcó para Inglaterra, enfermó en circunstancias parecidas a las de Jay Gould, con fiebre elevada y murió.Ali Kemel Fahmy Bey, otro visitante de la tumba, murió de un disparo que le hizo su esposa en el Hotel Savoy de Londres.Fueron más de 26 muertes las que se relacionaron con la tumba de Tutankhamón. 
 
Hongo Aspergillus Niger
¿Cuales fueron las especulaciones de los científicos respecto de estas muertes? Se especuló con la posible presencia de radiación pero ningún detector de radiaciones ha permitido demostrar la presencia de ninguna substancia que tenga estas propiedades. El 3 de noviembre de 1962, el Dr. Ezz Eldin Taha, médico biólogo de la Universidad de El Cairo, convoca una conferencia de prensa durante la que comunica que ha examinado a numerosos arqueólogos y en todos ha descubierto la presencia de un hongo, el Aspergillus niger, que provoca fiebre e inflamación de las vías respiratorias. Considera que ésta puede ser la explicación de la supuesta "maldición de los faraones".El Aspergillus vive en las momias y en los sepulcros cerrados. La "maldición de los faraones" según él, podía combatirse con antibióticos. Trataba así de desmitificar la famosa "maldición".Poco después de la conferencia de prensa, viajaba de El Cairo a Suez atravesando el desierto por una carretera rectilínea acompañado de dos de sus colaboradores. A unos 70 Km. al Norte de El Cairo chocó frontalmente con otro coche que venía en dirección contraria tras un brusco viraje. Murió instantáneamente con sus dos ayudantes.Otra de las teorías que se han manejado ha sido la del veneno. Se pensó que los sacerdotes, conocedores del manejo de substancias tóxicas, utilizaran veneno, en forma de polvos extendidos sobre el cuerpo mismo de la momia o en sus cercanías, y ya sea por medio del contacto o de la inhalación acabarían con la vida del violador de la tumba. Y por último se presentó al teoría de la Histoplasmosis, que está producida por un microhongo, el Histoplasma capsulatum, que se encuentra en las deyecciones de los murciélagos que habitarían en las tumbas. Esta enfermedad tiene una variante mortal en base a un cuadro con catarro bronquial febril, pero así y todo la mortalidad es del 1 %.
 
Howard Carter
Así como señalamos las muertes que se relacionan con la “maldición” también debemos destacar que hubo mucha gente involucrada que “sobrevivió” y tuvo una vida normal. Y tal vez el caso más llamativo sea el de su principal protagonista, el egiptólogo Howard Carter, que murió a los 70 años, el 2 de marzo de 1939. El día anterior al descubrimiento de la tumba, fue picado en una mano por un alacrán, picadura que le mortificó bastante durante la apertura de la tumba. Además, ese mismo día en la casa donde dormía junto a las excavaciones, penetró una culebra y se comió a un canario al que tenía mucho cariño. A pesar de esto cuando le preguntaban por la maldición el respondía: “Todo espíritu de comprensión inteligente se halla ausente de esas estúpidas ideas”. Puede ser que Carter nunca haya creído en la maldición, pero los que sí lo hicieron fueron los que se llevaron “sourvenires” de la tumba, los cuales los devolvieron de todas partes del mundo al Museo de El Cairo y gracias a eso la colección se conserva casi completa.Y un dato de color para cerrar esta nota, en su viaje inaugural el Titanic llevaba a bordo una momia egipcia, Lord Canterville llevaba de Inglaterra a Nueva York la momia de una famosa pitonisa egipcia de la época de Amenofis IV, pero la misma no iba en la bodega sino iba detrás del puente de mando. ¿Puede haber influído esto en la errática conducta del capitán precisamente en el día del hundimiento? Pregunta sin respuesta.


lunes, 16 de diciembre de 2019

CLASIFICACION HYNEK

Joseph Allen Hynek nació en 1910 y estudió astrofísica. El obtener su doctorado le posibilitó, entre 1948 y 1968, trabajar como consultor científico de la Fuerza Aérea de Estados Unidos dentro de los Proyectos "Sign", "Grudge" y "Libro Azul", cuyos objetivos eran el estudio de los distintos casos OVNIs que se produjeran en aquel país. Gracias a su trabajo en el terreno ufológico pasó de su escepticismo inicial a convencerse del interés científico de esta materia, por eso fundó el CUFOS (Center for UFO Studies- Centro para el estudio de los OVNIs). Hynek logró reunir en sus archivos más de 50.000 incidentes OVNI documentados. Quienes hoy en día continúan con su legado reclaman a las autoridades norteamericanas lo mismo que Hynek hizo hasta su fallecimiento en 1986: transparencia. Esto debido a las órdenes que recibió Hynek, mientras investigaba para el Libro Azul, para justificar algunos sucesos inexplicables, aunque dichas explicaciones no se ajustaran a la realidad. Pero su legado más importante ha sido su propuesta, al iniciar la década de los 70, para la clasificación de los avistamientos, la cual ha sintetizado tan bien los aspectos del fenómeno que fué adoptada en todo el mundo. Hynek distingue según el contenido del informe, 6 tipos de avistamiento, tres lejanos y tres "cercanos". 
 
Encuentros lejanos
1) Luces nocturnas, o bien fuentes luminosas vistas de noche en el cielo, cuya trayectoria no se puede atribuir, ni a un avión, ni a un globo sonda, ni a un meteorito, ni a satélites artificiales, y que frecuentemente dan la impresión de un comportamiento inteligente.
2) Objetos vespertinos, o bien cuerpos de aspecto metálico, en los cuales prevalece la forma circular u oval, de color generalmente plateado, capaz de maniobras que parecen violar las leyes físicas conocidas: velocidad supersónica sin producir la característica explosión, paradas violentas, estacionamiento en el aire, aceleraciones impresionantes, giros en ángulo recto sin que se aprecie disminución en la velocidad, movimientos peculiares como: oscilaciones, rotaciones, pérdidas de altura, u "hoja muerta".
3) Visualización en el radar, o bien apariciones sobre la pantalla de radar, de contornos bien definidos, que no se pueden atribuir a defectos en el funcionamiento del radar ni a fenómenos atmosféricos, acompañada de testimonio visual al mismo tiempo y en el mismo punto indicado por el radar, por parte de otro testigo que describe luces u objetos insólitos del tipo descrito en las dos categorías anteriores. 
 
Encuentros cercanos: A menos de 200 metros
Las observaciones "cercanas" son las que se tienen a menos de 200 metros de distancia. Estos constituyen los datos de mayor interés ofrecido por las estadísticas de los OVNIs, porque la cercanía permite al testigo percibir el fenómeno en todos sus detalles y hace mucho menos probable la teoría de confundirlo con un fenómeno convencional.
Hynek distingue tres tipos diferentes de "Encuentros Cercanos".
Primer tipo: Observación de un objeto insólito luminoso, de estructura generalmente circular, en ocasiones provisto de una torreta o cúpula, silencioso, o más raramente, emitiendo un sonido parecido a un zumbido o a un silbido, capaz de estacionarse en el aire, de aterrizar, o de despegar a elevadas aceleraciones. La observación no es acompañada por fenómenos de interacción entre el objeto y el ambiente que los rodea o con el testigo.
Las huellas: Una señal indiscutible e inexplicable. 
Segundo tipo: el modelo es igual al primer tipo, pero con manifestaciones de efectos colaterales de interacción con el ambiente y las personas. Los efectos más comunes son:
A) Huellas sobre el terreno, en forma de áreas circulares de hierba quemada o doblada en remolino, o bien hoyos de diferente diámetros y profundidades dispuestos en patrones geométricos (triángulos, cuadrados, etc.).
B) Efectos electromagnéticos, en forma de interferencias en la radio, en la televisión, brújulas y circuitos eléctricos de automóviles.
C) Efectos luminosos insólitos, como por ejemplo, la emisión y la reabsorción lenta de luces o de haces de luces. Un caso de este tipo, ocurrió en Polcanto, en Florencia, en octubre de 1984. El testigo, un colono de cuarenta años, declaró que presenció, a las tres de la mañana, cómo un OVNI emitía una luz que avanzaba lentamente hacia él, iluminando como si fuera de día la zona circundante y que luego se regresó con igual lentitud hasta ser reabsorbida por completo.
D) Efectos sobre los animales, que se manifiestan en forma de miedo, inquietud, irritación. En el caso de Polcanto antes citado, el perro del testigo permaneció quieto y temeroso durante y después del avistamiento, y durante algunos días rechazó el alimento. Normalmente, el perro en cambio, era muy activo y agresivo.
E) Efectos en el hombre, en forma de parálisis momentánea, sensación de sofocamiento, quemaduras, trastornos físicos varios como, irritaciones en los ojos, náusea, vómito, somnolencia y otros. 
 
Encuentro Cercanos del Tercer Tipo de Steven Spielberg
Encuentros Cercanos del Tercer Tipo de Steven Spielberg
 
Tercer tipo: es el más cercano, los "encuentros cercanos del tercer tipo" se hicieron populares por la famosa película de Steven Spielberg y se refieren a objetos y fenómenos análogos a los de las dos categorías precedentes, pero con observación de los presuntos "ocupantes". Estos últimos son descriptos en general como entidades animadas de aspecto humanoide, de baja estatura (poco más de 1 metro), con la cabeza excepcionalmente desarrollada, y de comportamiento ambiguo (según el caso, huyen, agreden, muestran indiferencia, cordialidad, etc.) Luego existen otros de aspecto muy similar al nuestro (parecen escandinavos) se caracterizan por ser de ojos claros, altos, rubios y bellos (son los llamados de tipo venusiano) generalmente pacíficos y muy respetuosos.
En esta categoría de testimonios, más que en ninguna otra se pone de manifiesto el problema del límite de la credibilidad y la subjetividad de la experiencia. Es preciso apuntar que las seis categorías de avistamiento identificadas por Hynek, no implican la existencia de causas diversas que lo originen. La hipótesis básica es que, en todos los reportes OVNI, cualquiera que sea la categoría que se le asigne, existe un mismo fenómeno desconocido que se presenta de diferentes maneras, según las diferentes situaciones de observación: es decir, según si el avistamiento ocurra de noche o de día, directamente a los sentidos, o por medio de instrumentos, a mayor o menor distancia.
 


 

 

miércoles, 9 de octubre de 2019

EXISTE UN MAS ALLA DE LA REALIDAD COTIDIANA

Por Fabio Zerpa

Dos de mis cinco personales bisagras históricas

Ubiquémonos en la perspectiva  del pasado, del antes, mi amiga/o que me está leyendo. No pensemos en este hoy del siglo XXI, el de los grandes cambios y transformaciones, los cuales empiezan a vivirse; ahora, como yo lo expresaba y te lo transmitía hace más de treinta años;  ahora están ya entre nosotros. Se convive con otras realidades, otros paradigmas, que se manifestarán siempre en forma simultánea, con las viejas costumbres sociales, políticas, económicas, y sobre todo, culturales (las que siempre producen las llamadas revoluciones, y que son en realidad evoluciones) del siglo anterior. Quizá, y sin quizá, siempre será así; los cambios cuestan realizarlos; el ser humano le cuesta cambiar, trasmutarse. Pero en este siglo será. Si o si, porque hemos empezado a  vivir la famosa Era de Oro, que predicen todos los profetas de todas las culturas y épocas; aunque muchos no quieran, no tenemos el poder de detener la evolución cósmica y traslativa de nuestra pequeña capsula espacial que llamamos Tierra.

Año clave 1959

Entonces, pido que nos ubiquemos en 1959, bastante tiempo atrás. Yo trabajaba como actor y director, en radio, teatro y televisión; y lamentablemente en cine, solo como actor porque ya había realizado más de una decena de películas; pensar que siempre soñé ser director de cine, pero no pudo ser. Andaba por mi veintena de vida, ya me había recibido de Profesor de Historia, tenía tercer año de la carrera de Derecho, estudiaba Psicología, Antropología y otros varios  temas: siempre fui ratón de biblioteca; tengo un tesoro fabuloso de amistad permanente que son, los libros; mis compañeros vitales. En ese año, estaba feliz con lo que hacía  porque cumplía mi vocación de amor al arte y a la cultura, el gran norte de mi vida. Había dejado una familia en mi Uruguay natal, con  grandes comodidades,  para vivir la aventura artística, que ustedes saben muy bien, tiene siempre sus altibajos económicos, y mi ciudad elegida, Buenos Aires, Argentina, no es nada pero nada fácil; había vivido y sentido, la famosa “coneja” como dicen por el Río de la Plata; la incertidumbre y el hambre.

Pero… todo pasa, ya estaba más firme, más sólido, en mi quehacer amado, sentido en profundidad y elegido con total libertad; con los años me he dado cuenta que he tenido a mi lado un precioso tesoro, la libertad, que me permitió hacer lo que sentía, con mi vocatio, como dicen los romanos; pero…tu lo sabes…. te la hacen pagar que da gusto; pero…  el otro pero…“sarna con gusto no pica”. Sí; ya tenía abundante trabajo en las cuatro ramas; nunca me faltó, afortunadamente, desde 1953 en adelante. Había alcanzado popularidad y éxito en mi carrera artística. Funcionaba bien como “galán” y era reconocido como actor profesional y responsable por mis compañeros de esa generación maravillosa argentina del 60; estamos orgullosos de haber pertenecido a esa década, en que hicimos cambios culturales de raíz, solo con ideas, sin armas. Un detalle. Muchos de ellos me decían “el actor distinto”, porque parecía, como dicen los jóvenes ahora, que “estaba en otra”. Y ahora, en este hoy, me parece y siento, que no se equivocaron. Además, afortunadamente, tenía mucho éxito con…. las damas; parece que era “pintón” y simpático; entrador. Bueno, ellas siempre me gustaron, desde la pubertad hasta…. bueno, el fin de mis días. Aunque siempre reconoceré que cuando uno va, ya está todo resuelto de la otra parte; son ellas la que deciden, no nosotros. Perdón pero…. ¿No es cierto, amigos de ambos sexos?

Me ubico mentalmente en ese tiempo y nada que ver con lo que vendría después en mi vida. Siempre como historiador, hablé de bisagras históricas de la Humanidad y las viví yo, en forma total, personal, única y de fondo. En cinco oportunidades de mi vida, hice un giro de 90 grados como los aparatitos raros que iba a empezar a investigar, ya les contaré si alguna vez, tengo la posibilidad de  trasladar mi cuento vital a la escritura en papel. Lo pienso y es increíble, parece que hubieran existido dos hombres distintos dentro de un mismo cuerpo físico; todos evolucionamos pero giros de tantos grados, es bastante raro. Upa, escribí la palabrita que tantas veces me llamaron como sinónimo de loco: me sonrío ahora y muy hondamente, como también siempre lo manifesté, porque me lo hicieron escuchar, tantas pero tantas veces.
Pero… tu, mi semejante que me lee, sabes que de locos está hecha la historia; perdón por la inmodestia, pero es verdad, y como dicen los griegos, “con la verdad no ofendo ni temo”, uno cuando tiene una verdad, de adentro hacia fuera, no ofende a su semejante ni le tiene miedo, la peor cárcel del ser humano. Y si, vino el giro de 90 grados. Apareció la supuesta casualidad que siempre es causalidad.

Mi primer Ovni

Me llaman para protagonizar CONDORES DE ACERO, una serie televisiva, en la cual se contaban las aventuras, para llamarlas de alguna manera, de un comandante militar de la Fuerza Aérea Argentina, llamado Soler. La serie iba por el viejo Canal 7, con aquellas cámaras que eran pequeños cochecitos que llevaban a los camarógrafos arriba y había otro ser humano que tiraba del carro para la movilización. Algunos de ellos triunfaron, y fueron mis amigos y compañeros, recuerdo a algunos los más cercanos, y fueron Alberto Olmedo, el súper cómico; otro, un gran animador, Juan Alberto Badía, cuando eran jovencitos-jovencitos; es larga la lista.  

Y sucedió, haciendo exteriores en la Base Aeronáutica de Morón, en las afueras de Buenos Aires, que vi un ovni, en pleno mediodía, al lado del avión que comandaba el capitán de esa Fuerza, Alexis de Nogaetz. Ya lo conté varias veces y lo saben. Un bolígrafo, cilíndrico, de acero, totalmente hermético, de 150 metros de largo, sin alas ni hélices ni gases, parecido a aquel Graff Zeppelín de mi niñez. Iba lento, sin sonido, aparejado a nuestro viejo Morane Saulnier, a una distancia aproximada de 1500 metros (calculó Alexis) y pregunté ¿QUE ES ESO? – Contestación: “Es un plato volador”. Mi pregunta: “¿Y qué es un plato volador?” Contestación: Para algunos, son naves extraterrestres y para otros, armas secretas de alguna potencia militar. Las dos incógnitas que iba a analizar durante 50 años, aunque ya hacia mediados de la década del 60 se eliminó la segunda posibilidad porque las manifestaciones prácticamente diarias y en los cinco continentes, significarían un arma secreta enormemente popular. Pero también me dijo Alexis “cuando bajemos en la Base no digas nada de lo que vimos,  porque nos está prohibido hablar de todo esto”. Otra vivencia investigativa, que la viví…. Y cómo.


De regreso llegamos a almorzar en el Casino de Oficiales de la Base y conocí al capitán Corradetti, quien me dio a leer FLYNG SAUCERS FROM OUTER SPACE, es decir, “LOS PLATOS VOLADORES SON EXTRATERRESTRES” escrito por el Mayor de la Marina de Guerra Donald Keyhoe, quien en más de 200 páginas daba una casuística extraordinaria con testigos muy calificados en la década del 50. Ese libro había sido editado, como científico,  por la Biblioteca de Aeronáutica Argentina, que dirigía mi posterior gran amigo, el Comodoro Guiraldes, descendiente del gran Ricardo Guiraldes, el autor del maravilloso “DON SEGUNDO SOMBRA”, libro clave de la literatura  argentina, que tiene un nombre clave en su relato, Fabio Cáceres, donde mi padre se inspiró para colocar a su hijo el nombre que llevo. Leyeron bien, libro científico, en la década del 50; posteriormente en la década del 60 en las librerías de la Alameda de Santiago de Chile, lo vi como libro de ciencia ficción; ya estaba la USAF, la Fuerza Aérea Norteamericana, influyendo para que esos hechos no fueran tomados como verdaderos. Siempre el ser humano, diciendo que no o que si, según las circunstancias. Porque son los hombres, no los gobiernos, los que dan opinión.
Pero…los pero de siempre… que acicate psicológico y anímico para investigar, mi otra razón de ser toda mi vida. Si, me convertí en OVNILOGO, el investigador y analizador del fenómeno, quizá más apasionante del siglo XX.

Un aborigen me cambio la historia – Otra visceral bisagra histórica

Se produce en el año 1966, la tercera bisagra histórica de mi vida, me contratan para hacer una película cinematográfica en Chile. “LARGO VIAJE”, excelente film que tuvo premio en el Festival de Karlovy Vary y dirigido por uno de los mejores realizadores chilenos, Patricio Kaulen.
Filmaba y filmaba  pero tenía un norte: Conocer la ISLA DE PASCUA. Insistí tanto a mis compañeros de filmación hablando de la vida extraterrestre y la neoantropologÍa, el esoterismo y la parapsicología que ya investigaba con fervor y exhaustivamente, como un simple hobby, pero profundamente. Así hizo todo lo posible el Pato Kaulen  para que realizara ese ansiado viaje. Lo conseguí. 

Un día me introdujeron en un avión militar y subido a el, viajando en la carlinga con el Comandante Legh, que en años posteriores sería el primer militar que le haría una revolución  al dictador Pinochet. Desde la punta de ese avión divisaba la inmensidad del Océano Pacifico; recorrimos  más de 3500 kilómetros con agua, agua, y mas agua, durante muchas horas, hasta que de pronto se empieza a divisar, allá lo lejos, un punto negro, que se va agrandando, agrandando y aparece la Isla, donde aterrizamos una mañana cálida de noviembre de 1966. Por fin había llegado.

 Ese mismo día conocí a un simple pescador pascuense, llamado Juan, que me convidó a ir a su humilde casa, junto al mar, para comer pescado y tomar pisco, la famosa bebida alcohólica. Lo hice durante varias noches con un cielo hermoso, transparente y enigmático, ese hombre me dio vuelta la historia, de la cual soy profesor universitario. Empezó a darme una cantidad enorme de MITOS Y LEYENDAS entre las cuales, la que más me asombró, fue cuando me dijo que: LA CORDILLERA DE LOS ANDES ERA HUECA. Decirle eso a un profesor de Historia, universitario, en el año 1966, era un reverendo disparate. Yo pensé para mis adentros “este indio borracho que me está diciendo”. Pero él, lo afirmaba con tanta convicción, con una certeza tal, que me hizo mover profundamente mi espíritu de investigador y empecé a encontrar, paulatinamente, LA RAZÓN A LA SINRAZON APARENTE de todas sus aseveraciones. Fue un largo transitar de mi vida en 18 países de América y Europa, que cuando me editó PLANETA mi primer libro sobre esta temática, tuve que poner en la primera página: “Perdóname, amigo Juan, tú tenías razón, yo con todos mis títulos académicos era un ignorante”.

El mundo paralelo, la invisibilidad 

Pero todo ese mundo subterráneo, esas ciudades intraterrenas, esos lugares enigmáticos, están en un plano distinto a nuestra visión de las tres dimensiones. Están en el MUNDO  INVISIBLE, los MUNDOS PARALELOS. Y me fui encontrando con los genios que tanto admiro, Einstein, Max Planck, los físicos cuánticos, los que ahora están realizando LA MAQUINA DE DIOS, porque quieren saber como El, El Grande, hizo este Big Bang; los cuánticos son muy místicos en la actualidad.

Otro acicate investigativo. Me sumergí en ese mundo del más allá de lo visible, porque las naves, esas que estudiaba y estudio siempre, se mueven también en esa realidad. Hay evidencias claras de esta circunstancia. Además, la parapsicología, que fue despreciada durante tanto tiempo por lo ortodoxo y lo académico (yo lo expresaban tanto en la Universidad), también estudia y analiza ese mundo fantasmal.

Dos extraños hechos, que están en la realidad y que hay que seguir investigando: El Mundo Subterráneo y la Invisibilidad.

Fuente: Revista Digital El Quinto Hombre