El hombre siempre ha estado intrigado por su pasado, por eso lo ha
investigado, estudiado y ha sacado sus conclusiones respecto de los
hechos y sus protagonistas.
Estableció una linea ascendente
respecto de lo social, lo espiritual y lo tecnológico. Antes el hombre
era primitivo y fue evolucionando hasta lo que hoy somos. Los filósofos,
antropólogos y hasta algunos arqueólogos estaban tranquilos con esta
línea de pensamiento, pero, siempre hay un pero, la continua
investigación parece demostrarnos día a día que tal vez el habitante de
la antigüedad no era tan "primitivo".
Y por si esto fuera poco cada tanto aparecen cosas (o artefactos como
se los denomina) que desconciertan a todos, que por su avanzada
tecnología están fuera del contexto histórico, pero que están y desafían
a la ciencia ortodoxa.
Se los denomina Ooparts (Out of Place
Artifacts) o Artefactos Fuera de Lugar. La Clipeología (o Arqueología
Espacial) es una paraciencia que se encarga de juntar e investigar todas
estas piezas y de armar una historia audaz y con rigor científico, por
supuesto distinta de la que nos contaron.
Veremos solo unos
ejemplos de los 4000 Ooparts que existen en el mundo hasta hoy, y que
nos dejan entrever la posibilidad de que la evolución del hombre haya
sufrido saltos o retrocesos debidos a factores que aún no conocemos.
Aviones Precolombinos
Se pueden ver en el Museo del Oro de Bogotá (Colombia) donde han sido
catalogados por los arqueólogos como "ornamentos religiosos", con formas
de pájaro, mariposa, pez volador, etc.
Estos ornamentos fueron encontrados en diferentes tumbas, como parte del
ajuar funerario, y son atribuidos en su mayoría a la Cultura Tairona,
que junto a la Muisca, Calima, Tumaco, Urabá, Cauca, Nariño, Malagana,
Tierradentro, San Agustín, Quimbaya y Tolima forman las conocidas como
Culturas del Oro. El área arqueológica Tairona se encuentra ubicada al
norte de Colombia, en la Sierra Nevada de Santa Marta, cerca de la
ciudad de Barranquilla. Su máximo esplendor se desarrolló unos 500 años
antes de la llegada de los conquistadores españoles al nuevo mundo,
aunque las tumbas donde se han encontrado algunos de estos objetos
rondan casi los 2.000 años. Su extraña forma ha llevado a varios
expertos en aerodinámica a plantear la posibilidad de que estos
elementos religiosos sean auténticos modelos de aeroplanos a pequeña
escala, con todas sus características técnicas. Entre los detalles que
se observan en estas valiosas piezas de oro figuran la aparición de
carlingas para los pilotos, timones de profundidad y dirección, planos
de sustentación del fuselaje con una perfecta simetría aerodinámica, y
alas especialmente diseñadas por su curvatura para prevenir las
vibraciones existentes al superar la barrera del sonido.

Reproducciones de estos posibles aviones han pasado con una nota de
sobresaliente diferentes exámenes realizados en túneles de prueba y
programas informáticos de simulación de vuelo, como el realizado por el
profesor de aerodinámica y ex-piloto de combate J.A. Ullrich, quien
llegó a afirmar categóricamente que, el diseño del ala de estos aparatos
indicaba una capacidad de vuelo supersónica, y no sólo eso, también
podría volar debajo del agua, sin que le fuesen arrancadas las alas.
¿Ciencia ficción, o una prueba más de que los antiguos dioses nos
visitaban gracias a sus "naves"?
Máquina de Antikythera (Siglo I d. C.)
Se encuentra en el Museo Arqueológico Nacional de Atenas, y fue
descubierta por unos pescadores en el fondo del Mar Egeo en 1.900.
Las
tareas de rescate tomaron más un año, y al momento de su clasificación
llamó la atención del arqueólogo griego Valerios Stais, quién puedo
apreciar varios mecanismos de engranaje, algo totalmente ilógico para un
descubrimiento de 2.000 años de antigüedad.
Tras un examen
minucioso y la limpieza de residuos a base de ácidos, tanto Stais como
otros expertos llegaron a la increíble conclusión de que este artefacto
debía de ser algún reloj astronómico o instrumento de navegación muy
sofisticado. Especialistas en epigrafía, detectaron la presencia de
inscripciones que hacían referencia al Sol, la Luna y otros cuerpos
celestes.
Realizado en bronce, consta de 40 ruedas de engranaje
(la principal dispone de 240 dientes), 9 escalas móviles y 3 ejes (el
mayor servía para poner en marcha todo el increíble mecanismo). Se cree
que en sus orígenes alcanzaba unas dimensiones de 8 X 16 X 32
centímetros, con un cuadrante de frente y otros dos más por la parte
posterior.
Olvidada en una vitrina de museo, le evita a la ciencia tener que dar una explicación lógica a su existencia.
Pájaro de Sakkara

Fue encontrado en el año 1.898, en una tumba de la necrópolis de
Sakkara, un objeto de madera que fue catalogado inmediatamente como la
figura de un halcón, nadie imaginó, ni siquiera por un momento que, 74
años después ese mismo objeto iba a ser la pieza central de la primera
exposición de aeromodelismo del antiguo Egipto. Esta figura de
madera después de su descubrimiento fue a parar como tantas otras al
Museo Egipcio del Cairo con el número 6.347, donde permaneció expuesta
largo tiempo entre otras reproducciones de pájaros. Pero había algo que
la diferenciaba enormemente de las demás. Su envergadura alcanza los 18
cm. y tiene una longitud de 14 cm. El ala izquierda es ligeramente
superior al ala derecha, 7,7 cm. y 7,65 cm. respectivamente. La cola es
vertical, a diferencia de la de cualquier ave que siempre es horizontal,
y presenta una forma oblicua que junto a la asimetría de las alas
facilita el vuelo si es lanzado al aire, planeando un largo recorrido
hasta volver de nuevo al punto de partida, como si de un boomerang se
tratara.

Las singulares características que presentaba esta supuesta figura de
halcón terminaron por llamar poderosamente la atención al Dr. Khalil
Messiha (aficionado al aeromodelismo) en el año 1.969, cuando procedía
al examen de la pieza, y en donde descubrió una inscripción que había
pasado totalmente desapercibida hasta ese momento que decía "pa-dimen",
que significa "regalo de Amón", uno de los principales dioses del
panteón egipcio. Este dios de origen tebano era identificado como dios
del viento, de lo oculto y de lo invisible. Como si de un dios del
viento se tratara, todas las formas de esta pieza examinada por el Dr.
K. Messiha eran especialmente aerodinámicas, y el diseño de sus alas
estaba diseñado para crear el vacío sobre ellas.
En pocas
palabras, el diseño de este curioso pájaro no era producto en ningún
caso de la casualidad, sino más bien el producto de una técnica
acumulada a través de un conocimiento detallado y preciso, y a partir de
una experiencia continua en el campo de la aeronáutica durante un largo
periodo de tiempo. ¿Era eso posible hace más de 4.000 años?.
Este Oopart parece demostrar que sí.